los hombres amamos los caminos.
Inconscientemente somos atraídos por ellos y ni cuenta nos damos.
Ja ja.. Algo ejerce una fuerza atractiva sobre mí y yo pienso que si me muevo en esa dirección es por voluntad propia.
No tengo nada que me obligue a seguir un camino, y sin embargo camino por el camino! Por qué no puedo yo misma hacer un camino nuevo, seguir mi propio camino? Como si siempre supiéramos a dónde vamos. Como si nunca camináramos sólo por caminar, con el fin sólo de pasear y distraernos. Si sólo quiero pasear entonces qué importancia tiene por qué dirección ande? Por qué tengo que andar por donde miles de personas ya anduvieron?
Qué bonito darse cuenta! Por qué esa tendencia a pasar por donde tantos otros ya pasaron? Si tan sólo nos desviáramos un poco podríamos ver nuevas cosas. Bueno, vamos, al menos cambiémos de caminos de vez en cuando... Día con día seguimos las mismas rutas de regreso a casa, a la tienda, a la escuela, al trabajo... Pudiendo tener cada vez una experiencia nueva, decidimos ver lo mismo todo el tiempo. Según somos libres, nadie nos obliga a seguir cierto camino y sin embargo no tenemos la consciencia suficiente para darnos cuenta de que, siendo libres, decidimos no hacer uso de nuestra libertad. Simplemente porque seguir un camino es más cómodo. Te da la seguridad que llegarás a algún lugar, el camino te dice que si muchos ya anduvieron por él entonces debe ser porque es bueno. Que si por ahí es por donde va el resto de la gente entonces es conveniente, eficiente, seguro, práctico.
No tienes un perro o un gato? nunca has visto a alguno desplazarse en algún lugar fuera de la casa? no has llevado a caminar a tu perro, pues? y ni cuenta te has dado... somos tan distraídos, tan inocentes.. El perro no tiene prejuicios en la cabeza pero yo de todas maneras lo forzo a ir sobre un camino. Lo jalo para que siga la dirección que yo quiero. Y a nosotros acaso alguien nos jala, o por qué voy siempre tan derecho? Al perro no le importa por dónde ir, se deja impresionar por el entorno, es felíz porque es libre y puede ir a oler todo lo que quiere, porque puede correr por todos lados, porque puede explorar sin tener que ir en una dirección determinada, no es preso de ningún camino... y nosotros.. ahhh! Por qué siempre tenemos que ser los últimos en darnos cuenta de las cosas, no se supone que somos de la naturaleza, los dotados de facultades de razonamiento, de libre albedrío? Y es así como llego a otra conclusión: no se puede gozar de la libertad si carecemos de consciencia. El derecho de decisión no tiene mucho valor si decidimos no hacer uso de él. Es lo mismo que no tenerlo, de qué me glorío pues?
Ser libre y no hacer uso de la libertad es decidir estar preso. Aunque en realidad, creo que es un poco peor que ser preso, ya que el preso puedo luchar para liberarse. El libre sin embargo, ni cuenta se de de su esclavitud, y vive jactándose de que es libre.
Si hago mi propio camino, de todas maneras sería muy difícil perderme, si eso es lo que me preocupa. Esta tierra está ya tan llena de actividad humana que en cualquier parte podría pedir alguna indicación... hasta podría conocer a alguien.
Pero sí, tal vez no a todos nos convenga seguir nuevas rutas... es muy probable que los nuevos caminos lleven a nuevas aventuras, a nuevos encuentros y a nuevas impresiones. Y yo a veces tengo la impresión de que todo mundo quiere sólo vivir de la forma más simplificada posible, haciendo lo que ya sabe hacer, viendo lo que le es conocido, diciendo lo que ya se ha dicho y pensando como lo ha venido haciendo hasta hoy.
Ah, la verdad el camino no tiene nada qué ver aquí, es más bien lo que el camino representa lo que nos tiene atados...
Hhh.. por qué tanta indiferencia, por qué tan pocas ganas de descubrir y experimentar?
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
1 comments:
Muy buen post, aveces pienso que es muy problematico salirse del camino, pero es muy emocionante y hermoso.
Post a Comment