Tuesday, July 07, 2009

Sentada oteando el horizonte

Uno se queda quieto en el catamarán que sube y baja, que se ladea a babor y a estribor, que apunta ya al norte ya al oeste.

Uno se pone sus lentes y apenas puede ver más claramente lo mismo que ve sin ellos. Saca los binoculares entonces. Imposible enfocar algo. Uno saca su catalejo y escruta lo que está fuera del alcance del ojo desnudo, pero no se ve mucho más através del catalejo.

Uno no sabe lo que habrá después del horizonte. Sólo alcanza a ver ciertos kilómetros a la redonda. Sí, a uno le han sido concedidos solamente esos 4,5 km -puesto que los ojos de uno se encuentran apenas metro y medio sobre el nivel del mar- para poder tomar decisiones, para poder hacer cálculos, para poder trazar una buena ruta hacia algún destino interesante. Y sin embargo, existen otras cosas, muchos otros destinos mucho más interesantes que los que caen dentro del campo visual de uno.

Sin importar cuánto fatigue el catalejo y cuánto torture a los binoculares, siempre se saldrá todo de alcance y siempre estará uno igual de lejos. Entre uno y su futuro hay siempre la misma distancia.

Mejor dejar que el que se encuentra en un lugar mucho más alto y que por ende tiene un campo visual miles de veces más amplio decida hacia dónde es mejor que apunte la proa. Él no tiene una altura física limitada como la tiene uno, así que ve mucho mejor todos los destinos sin necesidad de un catalejo. Muy probablemente él ni lo entendería si uno le dijese que el horizonte es la línea después de la cual ya no se alcanza a distinguir más nada.

Mejor darle el timón al que no comprende lo que horizonte significa. Mejor sonreír y sentir la brisa, y saber que uno va hacia lugares inimaginables con los que uno nunca soñó que sería posible llegar en esta vida. Si alguien le dice a uno navegas a la deriva, uno puede confiadamente responder disculpa, no voy manejando yo, dile a Él.

2 comments:

k said...

imposible explicarlo mejor!
=)

me hubieras dicho esto hace 10 o 12 años y no hubiera tenido que leer tantos libros en busca de respuestas.

un abrazo grandototote!

Anonymous said...

Me agrado mucho el escrito; espero seguir leyendo mas de este estilo.

Realmente hay cosas que todavia uno no tiene la capacidad de entender. O que la vida, la rutina y la sociedad no te permite abrir tu campo de apertura mental.

Saludos, Carol