Monday, October 05, 2009

Pequeño texto kantiano

Hoy se llevö a cabo una guerra. Pero no fue entre ejêrcitos de diferentes naciones, sino entre ciudadanos de un mismo paîs. No hubo bajas en ninguna de las dos partes, afortunadamente. Tampoco nadie saliö lesionado. Pero las heridas producidas en el alma de los combatientes no se sabe cuando sanarän. Fue una guerra muy pequeña en una pequeña poblaciön, dentro de una casa, entre dos personas. De esas guerras como las hay por millones entre cada salida y puesta de sol, esas que no salen en las noticias.

Todos estamos en contra de las guerras en el mundo y sin embargo patrocinamos e incentivamos las nuestras propias. Las que sî nos atañen, las que sî sacuden nuestra casa, las que sî asustan a los niños.

Queremos que haya paz en el mundo y no somos capaces de establecer la paz en nuestra propia casa.

1 comments:

k said...

Me confunde tanto, las guerras son tan naturales, querreamos con nosotros mismos. A veces pienso que no se trata de estar en paz, se trata solamente de ese instante que precede a la paz y que sigue a la guerra.

Como una función escalón.